martes, 28 de septiembre de 2010

El otro reloj


No ha quedado ni un diente
en el miedo de las mañanas
carne de todas las encías
noche de todos los adentros.

Despojada del aliento
la vida me quita la vida.
Alguien cae adentro mío
la mueca del que salta
esos ojos.

Todos los tiempos son dardos
que veo en el fondo de mi cuerpo.
Cierra tus alas carne del mundo
cierra tu boca tiempo en mi carne
de una vez por todas
déjame.

2 comentarios:

Seroma dijo...

Valeria... me alegra que seas de las que evitan el límite absurdo entre prosa y verso..... en ambos te destacas de manera excelente.... gracias
Seroma
http://cerroaislado.blogspot.com/

Rossana dijo...

Con agrado te leo y me hago seguidora de tu espacio.

Saludos

Rossana